Las intenciones de Insulza contra los #DDHH apoyado por Venezuela y Ecuador / @RunRunesweb

The Washington Post emite un editorial desvelando las oscuras intenciones del señor Insulza quien gracias al gobierno de Venezuela consiguió ese cargo en su última reelección. Las amenazas nada escondidas contra las libertades americanas estarán presentes en Cochabamba donde Ecuador, de la mano con Venezuela, tratará de ejercer presión para limitar aún más a la Comisión de Derechos Humanos de la OEA. Fuente: Runrunes

Editorial del Washington Post

“¿Puede aún una organización como la Organización de Estados Americanos tener algún un valor en el siglo 21?

No pocos países de América Latina tienen sus dudas. Se preguntan, entre otras cosas, si las naciones del Sur y las centroamericanas estarían mejor en sus propias agrupaciones, no incluyendo los Estados Unidos, como ya varias de ellas han sido formadas. Washington, por su parte, ha encontrado a la Organización ser más un estorbo que una ayuda para hacer frente a los problemas regionales desde que el socialista chileno José Miguel Insulza, se convirtió en su secretario general en 2005.

Si la OEA desempeña un papel útil, es el que se encuentra principalmente en el seguimiento y la afirmación de los derechos humanos.

La Carta de la Democracia firmada el 11 de septiembre de 2001, nominalmente, obliga a los Estados miembros a preservar el gobierno electo y sus instituciones, mientras que su órgano autónomo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ha jugado un papel importante en llamar la atención sobre los abusos y la protección de los individuos, los grupos de la sociedad civil y organizaciones de noticias en peligro.

No es sorprendente que la comisión se ha ganado la enemistad de un grupo de estados latinoamericanos, liderados por Venezuela, donde la democracia y los derechos humanos se han deteriorado drásticamente en los últimos años.

También ha sido boicoteada por Brasil – aspirante a ser la superpotencia regional- desde que la comisión se atrevió a cuestionar si la construcción de una represa hidroeléctrica pisoteaba los derechos de los pueblos indígenas.

El nada sorprendente pero si alarmante resultado es que la próxima asamblea general de la OEA a partir del domingo 3 de junio en Cochabamba, Bolivia, tendrá en cuenta las propuestas por el Sr. Insulza, y del Ecuador que limitará muchísimo a la Comisión. Insulza, quien debe su cargo al gobierno de Venezuela y sus aliados, ha propuesto en conjunto la reforma del Estatuto y los procedimientos de la comisión de derechos humanos, que desde su creación en 1959 ha disfrutado de una considerable independencia de los gobiernos de los países que monitorea.

La “reforma” propuesta limitaría la capacidad de la CIDH para dictar órdenes de protección y reducir la autoridad de sus informes.

Entre otras cosas, los gobiernos tendrían la facultad de determinar la forma en que serían supervisados por la Comisión, y podrían retrasar la publicación de los informes hasta por un año.

Otra propuesta es impulsada por el Ecuador cuyo gobierno ha sido un principal violador de la libertad de prensa entre los países de la OEA. Se reduciría la financiación del Relator Especial de la Comisión sobre la libertad de prensa y establecerían la prohibición de referencias negativas a los distintos países en su informe anual.

No es de extrañar que Venezuela y sus aliados impulsen este tipo de iniciativas nocivas, o que el señor Insulza, sirva como su líder. Pero el abrazo de Brasil al orden del día en esta reunión de la OEA debería recordar a sus vecinos de por qué todavía desean mantener una organización que incluye a las democracias maduras, tales como Canadá y Estados Unidos. Esos países miembros y sus aliados democráticos deben trabajar para asegurarse de que las propuestas de Insulza sean rechazadas para que la OEA se mantenga como una institución comprometida con la democracia y los derechos humanos.”

Hasta aquí el editorial del Washington Post

Runrunes- Nelson Bocaranda – Luego recibí una carta del Embajador de Panamá ante la OEA, Guillermo Cochez, en la que tilda el discurso de Insulza contra la CIDDH y contra el Dr. José Miguel Vivanco como dicho desde una tarima de barrio o universidad irrespetando a la audiencia presente. Panamá deja claro el fin ulterior de Insulza en la reunión que comienza en Bolivia.