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Defender los derechos humanos en Venezuela es “heroico” @cnietopalma
Caracas, Venezuela.- Llamadas telefónicas intimidatorias y acusaciones públicas de funcionarios son solo algunas de las amenazas que tienen que enfrentar los activistas de derechos humanos en Venezuela, aseguró hoy la ONG Una Ventana a la Libertad.
“La persecución de los agentes del Estado nunca cesa y ahora ya ni siquiera es en privado como antes”, denunció a Notimex el abogado Carlos Nieto, director de Una Ventana a la Libertad, ONG que vigila los derechos humanos de los reos en las cárceles de este país.
Dijo que “hoy la ministra para el Servicio Penitenciario, Iris Varela, nos acusa directamente y dice en declaraciones a medios del Estado que la crisis que se vive dentro de las prisiones es culpa de los que defendemos los derechos humanos de los reos”.
El 23 de enero pasado, en una entrevista publicada en el periódico Ciudad CCS, Varela afirmó que las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) no podían tener acceso a información relevante sobre las condiciones del sistema carcelario, ya que ella misma les impide entrar.
Acusó a las ONG de difundir falsas informaciones sobre las condiciones de los reos en Venezuela y atribuyó a Humberto Prado, director del Observatorio Venezolano de Prisiones, la autoría de una presunta campaña política opositora orquestada desde el exterior.
Prado denunció entonces que su organización ha sido objeto de amenazas y hostigamiento por sus actividades en defensa de las personas privadas de libertad.
Un reciente informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señaló que los defensores de derechos humanos en países de América Latina trabajan en condiciones cada vez más adversas y son víctimas frecuentes de estigmatización oficial.
Uno de los más “frecuentes obstáculos” es la criminalización de los defensores de derechos humanos y en algunos países hay una “creciente sofisticación” de los mecanismos para “impedir, obstaculizar o desmotivar” a los activistas, según el reporte.
Nieto señaló que “eso es verdad en nuestro país. El ser defensor de los derechos humanos en un país como Venezuela, donde tenemos un gobierno autocrático que no permite la crítica, que no hables, ni pienses diferente, es difícil”.
Y es que este activista, de 49 años de edad y fundador de Una Ventana a la Libertad hace 15 años, la primera ONG que defiende los derechos de los reos en Venezuela, ha sufrido en carne propia el hostigamiento oficial.
Hace unos años, agentes de la desaparecida Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia Prevención (Disip), ahora llamada Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), allanaron su casa.
“Dijeron que yo tenía material subversivo, y lo único que tenía eran unos folletos para un taller de formación en derechos humanos para los presos”, recordó el activista.
Una Ventana a la Libertad surge tras la masacre de la cárcel “La Planta” en Caracas, donde en octubre de 1996 fallecieron 27 internos quemados, luego de lo cual comenzó a ser más visible la lucha de los activistas que vigilan los derechos de los reos.
En Venezuela existen 34 cárceles, las cuales albergan a unos 47 mil reclusos, de acuerdo a registros oficiales.
Los centros carcelarios fueron diseñados para albergar a cerca de 12 mil personas, pero la población penal supera casi cuatro veces la capacidad de las instalaciones, lo que ha generado graves problemas de hacinamiento y violencia.
En las hacinadas prisiones venezolanas existen bandas que rivalizan por el control de los pabellones o el comercio de armas y drogas que guardias corruptos venden a los reclusos.
De acuerdo con estadísticas, el año pasado se registraron al menos 560 muertos y mil 457 heridos en las cárceles venezolanas, cifra superior a las 476 muertes y 967 heridos de 2010, realidad en la que incide el hacinamiento del 360 por ciento del sistema carcelario.
FUENTE: Provincia.com.mx






