Gen Carlos Peñaloza / El Plan Stalin

 

Henrique Capriles alertó al país que el gobierno está preparando el “Plan Stalin”

para no aceptar los resultados del 14-A en caso de obtener el la victoria. Previamente

habia señalado que el TSJ había cometido un “fraude constitucional”. Para enfatizar su

posición agregó: ” Todo lo que usted vea que suena a abuso y atropello, dará más fuerza

para votar”. Capriles ha ordenado que pongamos en evidencia el fraude.

El Plan Stalin es la sumatoria de todos los fraudes coronado por la diabólica

artimaña ideada para evitar que se descubra la estafa electoral. Por fortuna este timo

tiene un talón de Aquiles. El antídoto es el voto masivo de la oposición y el conteo

manual de los votos en el proceso de verificación ciudadana que exige la Ley Orgánica

de Procedimientos Electorales. Este procedimiento que no se ha cumplido hasta ahora

debe ser ejecutado hasta sus ultimas consecuencias antes que el CNE emita boletines.

Las palabras del candidato dejaron al desnudo la falacia del “Grupo La Colina”

creador de la matriz de opinión según la cual no se debe hablar de fraude porque

fomentaría la abstención. Según La Colina, para no desalentar a los votantes la palabra

fraude debe ser tabú y el sistema computarizado de votación debe considerarse perfecto y

blindado. Gracias a esa desinformación el tema se hizo intocable en la MUD y el fraude

no podía ser cuestionado. Esa fábula que apesta a colaboracionismo es dejada en

evidencia por nuestro candidato. La detección de un técnico del PSUV con las

claves “BIOS” de las maquinas electorales fue la gota que desbordó el vaso. Esa

información es ultra secreta y al aparecer en manos del PSUV dejar claro que el sistema

SMARMATIC es vulnerable. La actitud “tibia” de Ramón Guillermo Aveledo al abordar

esta evidencia de fraude en Globovisión debe ser enmendada. Estamos en presencia de

un gravísimo delito que pone en peligro la integridad de las elecciones. Es un problema

de seguridad del Estado.

El fraude electoral es un monstruo de mil cabezas creado en los laboratorios del

G2 cubano. La trampa pasa por el REP, se extiende con los multi cedulados, se financia

con fondos públicos y se manifiesta en la tinta chimba, los capta huellas innecesarios y el

pornográfico ventajismo mediático del gobierno, mas un sin fin de otras pillerías. El

fraude electrónico para manipular los resultados es la ultima línea de resistencia de los

cancerberos de la trampa. La treta tecnológica esta allí en caso que falle el ardid que

forza al candidato opositor a aceptar su derrota públicamente al hacerse publico el primer

boletín del CNE. Como funciona ese ardid?

En las ultimas elecciones presidenciales el Grupo La Colina convenció a

los candidatos Rosales y Capriles que debían aceptar la derrota cuando solo se habia

recibido y revisado en el CNE una mínima fracción de las Constancias de verificación

ciudadana que exige el reglamento. Al efecto le hicieron ver que sus números coincidían

con los del CNE y no tenia sentido continuar la lucha. Esa acción genera suspicacias bien

fundadas. Simultáneamente en el resto del país, los coordinadores de mesa y miembros

del Plan Republica sabotearon el proceso de verificación ciudadana para impedirlo o

retardarlo. Estas constancias son la única prueba que permite establecer que las actas

generadas por SMARMATIC son confiables. Tan pronto el candidato asume su derrota

esos documentos de verificación ciudadana no vuelven a revisarse y desaparecen de la

circulación. Probablemente son destruidos por el CNE o efectivos del Plan Republica

para evitar revisión posterior. Esas acciones hacen imposible probar el fraude a

posteriori. El papel La Colina es crucial.

El 14A Capriles debe exigir al CNE la revisión y totalizacion de todas las

constancias y Actas de verificación ciudadana antes de que se emita el primer boletín.

Ese es el procedimiento establecido en el reglamento vigente. A esa revisión y

totalizacion manual deben asistir no solo funcionarios del CNE sino representantes de

todos los candidatos. El proceso se va a retardar, pero es indispensable tener un mayor

grado de certidumbre sobre los resultados. De haber alguna discrepancia el candidato

debe reservarse el derecho de exigir el conteo manual de la totalidad de los votos

sufragados el 14A. Si el CNE emite resultados violando el reglamento estaría

transgrediendo la ley y Capriles debe impugnar los resultados ante el TSJ. Si este

organismo falla en contra de Capriles, el candidato debe elevar su denuncia ante la ONU

negando legitimidad a los comicios.

El retardo que puede ocasionarse puede ser obviado fácilmente. Solo hace falta

dejar sin efecto el requisito de auditar el 54% que establece innecesariamente el

Reglamento de procesos electorales. Este requerimiento es una trampa caza bobos. Tengo

información de buena fuente que esta artimaña fue acordada por 4 personas (2 de la

oposición) en el restaurante Lee Hamilton. Tras consumir varias botellas de güisqui los

alegres opositores no se dieron cuenta de las consecuencias que implicaba.

Este procedimiento viciado obliga a esperar que en cada centro electoral se cierre

la ultima mesa para proceder a la verificación ciudadana. Si se hiciera el conteo manual

en todas las mesas como se hacía antes, la auditoría se iría haciendo a medida que vayan

cerrando las urnas. Por eso el sistema manual funcionaba mas rápido que ahora con las

computadoras. Al cerrarse la ultima mesa el conteo de otras mesas habia terminado o

estaba avanzado. No tiene sentido instalar un sistema automatizado vulnerable y que

origina aprensiones y suspicacias para retardar un proceso. La única razón posible dentro

de la lógica es que se intente cometer fraude.

El CNE debe darse cuenta de la gravedad de tomar decisiones contrarias a la

Constitución, leyes y reglamentos en materia electoral. Capriles no tiene otra alternativa

que exigir el cumplimiento de la ley y que se respete la voluntad del pueblo. Si el CNE

desestima su pedimento, abrirá una caja de Pandora de consecuencias graves e

impredecibles. Esto es demasiado serio porque hay evidencias que el candidato oficialista

pretende entregar el país a los hermanos Castro. Juramos impedir esa traición a la Patria

a cualquier precio.

 

Gen Carlos Peñaloza

@GenPenaloza

 

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